En la sociedad actual, los términos «neurotípico» y «neurodivergente» se han vuelto cada vez más comunes, especialmente en conversaciones sobre salud mental, educación y diversidad cognitiva. Comprender estas diferencias es clave para fomentar una sociedad más inclusiva y comprensiva. En este artículo, exploraremos qué significa cada término y cómo influyen en la forma en que las personas gestionan su vida cotidiana.
El término «neurotípico» se refiere a las personas cuyo cerebro funciona dentro de los parámetros que la sociedad considera convencionales. En otras palabras, son individuos que no presentan condiciones neurológicas como el autismo, el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), la dislexia, entre otras formas de neurodivergencia.
Las personas neurotípicas suelen adaptarse con facilidad a las normas sociales establecidas, procesan la información de manera convencional y generalmente no presentan dificultades significativas en habilidades como la comunicación, la planificación y la organización del tiempo.
El término «neurodivergente» describe a aquellos individuos cuyo cerebro funciona de manera diferente a la norma establecida. Esta diversidad neurológica abarca una amplia gama de condiciones, como:
Ser neurodivergente no significa tener un déficit o una discapacidad en términos absolutos, sino poseer un conjunto de habilidades y desafíos únicos que requieren un enfoque distinto en la vida cotidiana.
Tanto las personas neurotípicas como las neurodivergentes tienen formas únicas de procesar la realidad y gestionar su vida cotidiana. Comprender estas diferencias no solo ayuda a mejorar la convivencia y la inclusión, sino que también permite desarrollar herramientas y estrategias que faciliten la vida de quienes enfrentan desafíos en un mundo diseñado principalmente para neurotípicos.
Estamos encantados de resolver cualquier duda que tengas
Carrer de Sant Ignasi, Nº 1-3, Principal B
Santa Coloma de Gramenet
08922 Barcelona